Tallado en forma de pentágono, este citrino presenta unas dimensiones de 10 mm por 6 mm, lo que lo convierte en una piedra delicada y versátil. Pertenece a la familia del cuarzo y destaca por su cálido color amarillo y su brillo natural. Su nombre proviene del francés citron, en alusión a los tonos que recuerdan al limón y que pueden variar desde amarillos suaves hasta matices más intensos. Esta coloración se debe a la presencia de hierro, que actúa como cromóforo en la estructura del mineral. Originario de Brasil, este citrino es ideal para la creación de joyería fina o para colección.